La muerte, a la que el narrador odia "porque no elige", se convierte en la mayor expresión del mal, en el mal absoluto, que Claudel no describe como algo metafísico, sino que tiene los nombres y apellidos de sus personajes.
"No es la guerra lo que me interesaba -explicó el autor en Barcelona-, sino la vida cotidiana en una pequeña comunidad próxima al horror de la guerra. Con esta novela he querido mostrar la muerte en dos planos: el de la guerra y el de la pequeña comunidad, la relación entre la muerte colectiva y la individual".
Philippe Claudel dice que no tiene necesidad de hablar explícitamente de la Primera Guerra Mundial, que es algo que forma parte de la memoria colectiva de su región, situada al noreste de Francia, cerca de Alemania.
Tampoco quiere Claudel que 'Almas grises' sea encasillada como una novela policiaca o del género negro: "En Francia la novela policiaca es aquélla en que se comete un crimen, hay una investigación y se descubre al asesino, mientras que la novela negra es la que profundiza en los aspectos sociológicos del crimen".
Pero Claudel matiza que 'Almas grises' es una novela de personajes, de muchos personajes, en la que se comete un crimen, pero en la que no hay una verdad sobre ese asesinato: "Me gusta dejar al lector con incertidumbres, con dudas".
Metáfora sobre Irak
Tampoco se ha propuesto escribir Claudel una obra de "tesis" sobre la maldad del poder: "Hay autores como Camus o Sartre que se sirven de la novela para exponer sus opiniones, pero en mi caso ocurrió lo contrario; yo comparo mi novela con un imán que fue atrayendo las partículas de hierro".
La combinación de todos estos elementos y las diferencias culturales entre países ha causado que en Francia su "novela haya sido leída como una obra sobre la Primera Guerra Mundial, mientras que en Italia y Portugal se ha dicho que se trata de una metáfora sobre la guerra de Irak".
Claudel ahonda también en la práctica del mal por parte de los seres humanos, algo que no cree que sea inherente a ninguna persona: "Se puede estar en algún momento al lado del bien y en otro momento al lado del mal, ser una persona digna y luego un villano".
El ejemplo más claro de esta forma de ver a sus personajes es el coronel Matziev, un militar encargado de la investigación del crimen de la niña, que cuando era un joven teniente se atrevió a defender públicamente al capitán Dreyfus -personaje histórico acusado falsamente de espiar para los alemanes a finales del siglo XIX- y que para descubrir al asesino de la pequeña recurre a la tortura.
Adaptación al cine
Claudel ha adaptado su novela al cine intentando trasladar "la esencia de los personajes, pero en el guión aparecen sólo los personajes principales, ya que en la novela hay muchos".
Uno de esos personajes, el del juez, iba a ser interpretado por acques Villeret, fallecido recientemente, en el que sería su primer papel dramático después de toda una vida dedicada a la comedia. El actor obtuvo con la película 'La cena de los idiotas' uno de los éxitos más importantes de su carrera.
Philippe Claudel (Nancy, 1962) es autor de varias novelas y libros de relatos, ha recibido el premio Bourse Goncourt 2003 y por 'Almas grises' ha sido galardonado con el Premio Renaudot.