Los 448 artículos de la Constitución que se someterá a referéndum en España el próximo día 20 fueron regalados con los periódicos del domingo el pasado enero, pero son pocos los textos publicados que analizan el contenido de la que se pretende sea la norma fundamental de funcionamiento de 25 países y casi 500 millones de europeos.
De hecho, la falta de información y la premura con que se ha convocado a los españoles a dar su opinión llevan a algunos, como a los profesores de Derecho Xavier Pedrol y Gerardo Pisarello, a asegurar que la europea es una "Constitución furtiva". Ése es el título (Icaria) de uno de las pocas obras críticas con el proyecto para el que piden el sí los dos partidos mayoritarios, PP y PSOE.
Más didáctico pretende ser 'Respuestas a la Constitución Europea' (Foca), del empresario y profesor de Derecho Constitucional Antonio E. Chávarri, 74 preguntas sobre el desconocido texto constitucional a las que intenta responder de forma comprensible para el ciudadano de a pie sin especial preparación jurídica.
Por el contario, el ex presidente del Tribunal Constitucional Pedro Cruz Villalón opta en 'La Constitución inédita' (Trotta) por una perspectiva académica. En el libro reúne siete trabajos (artículos, conferencias, estudios) elaborados desde 2002 y que dan idea del proceso que ha seguido la Constitución -en realidad un tratado internacional firmado por Estados- hasta ser aprobada el 12 de octubre de 2004.
Protagonistas y opositores
También radicalmente a favor de la Constitución Europea es el eurodiputado popular Íñigo Méndez de Vigo, quien firma 'El rompecabezas. Así redactamos la Constitución Europea' (Biblioteca Nueva). Méndez de Vigo es aquí, pues, no sólo divulgador sino también protagonista del histórico proceso político.
Para encontrar un título contrario al proyecto que ahora se somete a referéndum en España hay que buscarlo en la editorial andaluza Almuzara: 'El fraude de Europa', escrito por otra profesora de Derecho, Eloísa Díaz. Su tesis: Europa se está construyendo a espaldas de sus ciudadanos.
El debate, casi inexistente, sobre la futura norma fundamental de la Unión Europea, es reducido en cuanto a títulos, casi tanto como el mediático. Para encontrar opiniones contrarias a la Constitución, que rivalicen con las voces institucionales favorables (www.constitucioneuropea.es/), hay que acudir a Internet y a las páginas (www.noconstitucioneuropea.com) más o menos marginales de los movimientos antiglobalización y similares.