Cerca de 60 pequeños relatos ha seleccionado Medina-Bocos, catedrática de Literatura Española en el Instituto Ramiro de Maeztu de Madrid, dentro de la obra de un autor que, pese a su amplia producción, "es un poco invisible porque no suele aparecer en las antologías", explicó la catedrática.
Se trata de una variada recopilación representativa de las estructuras narrativas, temas, personajes y ambientes predilectos de José Jiménez Lozano (Langa, Ávila, 1930), quien este año cumple 75 de vida y 44 dedicados a la literatura en forma de ensayo, novela, poesía y cuentos.
Medina-Bocos explicó que la idea del libro "nació antes de la concesión del Premio Cervantes" a Jiménez Lozano en diciembre de 2002, al amparo de la antología que sobre la obra del narrador abulense también firmó esta investigadora con el título de 'Contra el olvido' (Edilesa, 2003), destinada a estudiantes de Secundaria.
Un exhaustivo estudio literario y biográfico del autor de 'El Mudejarillo', completado con una documentada bibliografía de su producción, precede a los 58 cuentos extraídos de los cinco libros de cuentos que ha dado a la imprenta: 'El santo de mayo' (1976), 'El grano de maíz rojo' (1988), 'Los grandes relatos' (1991), 'El cogedor de acianos' (1993) y 'Un dedo en los labios' (1996).
Anotaciones a pie de página
Medina-Bocos destacó el "complicado trabajo" que supuso la selección de los relatos dentro de una edición crítica cuajada de anotaciones a pie de página donde se explican diferentes referencias religiosas, rurales, bíblicas o de léxico "poco usual" para un lector medio, con el fin de entender lo que cuenta el escritor.
La catedrática, después del análisis de la obra de Jiménez Lozano, concluye que sus textos son "variados y muy poco convencionales", donde además se aprecia un bagaje cultural "amplísimo y muchas preocupaciones éticas".
"Le importa decir las cosas con sencillez y poner las situaciones delante del lector sin demasiados artificios", una teoría narrativa, que a su juicio cumple en el resto de su obra, galardonada también con el Premio Castilla y León de las Letras (1989) y el Premio Nacional de las Letras Españolas (1992).
El cuento
Por su parte, Jiménez Lozano recordó que "el concepto de cuento es distinto" para los diferentes escritores, y precisó que sus relatos se acercan a una corriente que definió como de "retratos de momentos instantáneos" cercanos a la poesía.
Su brevedad, agregó el escritor, radica en una rigurosa selección que le obliga a "eliminar mucho" durante el proceso de elaboración, una tarea donde prescinde de "lo que no es esencial".
En la misma línea, desveló que en sus archivos 'duermen' aún varias docenas de cuentos que no han sido publicados.
Por último, respecto a esta edición, valoró el trabajo de Medina-Bocos porque es una versión crítica que no responde "a ninguna "doctrina".