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Precio: |
18,27 (3040)
Euros |
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CIUDAD SOBRE CIUDAD: ARTE, RELIGIÓN Y ÉTICA EN EL CAMBIO DE MILENIO
Autor: EUGENIO TRÍAS
Editorial: DESTINO
Páginas: 320
ISBN: 8423333426
Hacia la tercera edad
ANGEL VIVAS
Los últimos libros de Eugenio Trías (Los límites del mundo, Lógica del límite, La edad del espíritu, La razón fronteriza) dejaban ver un esfuerzo por elaborar una filosofía propia de un rigor y una coherencia inusuales.
Ese esfuerzo culmina (¿de momento?) en este libro que recapitula y sistematiza lo escrito hasta ahora por el filósofo. Eso hace que estemos, independientemente de otros aspectos, ante uno de los libros más importantes de su autor y de la filosofía española de estos años. Trías emplea la vieja metáfora de la ciudad para desarrollar sus ideas en cuatro ámbitos o barrios : los de la razón, el arte, la religión y la ética.
Unidos todos por un denominador común, el del concepto del límite, central y básico en la filosofía de Trías, y cuyos primeros vislumbres le llegaron no sorprende saberlo a través de Nietzsche, aunque antes Kant y luego Wittgenstein lo formalizaran de un modo más concreto. El límite es para Eugenio Trías ese concepto adecuado de cada época que Hegel le pedía a la filosofía. Por eso lo piensa de un modo afirmativo. El límite, como el viejo limes del imperio romano, es un espacio habitable y cultivable, que nos pone en contacto con un más allá del ser y de la razón, con el otro lado, con sus sombras. El límite es limitante, pero también militante (por activo) podríamos decir. El hombre vive en el límite (del mundo, de la razón) y sólo desde él se entiende su realidad, pues «porque hay límite hay razón» y condición humana..
El límite, en fin, no es el muro de Planck que impide ir más allá de él; permite asomarse al misterio, y Trías piensa, contra Wittgenstein, que de lo que no se puede hablar es precisamente de lo que hay que hablar. Hay por eso mucho de provocación, de desafío, de ir contracorriente, de «promover un tornado» en éste y los últimos textos de Eugenio Trías (aunque no hay que pensar que se trate de dos etapas en su obra ; gérmenes de las ideas ahora expuestas están en sus primeros libros). Tanto en sus escritos como en sus comparecencias públicas no oculta Trías su intento por incitar a un debate necesario.
Sobre ese concepto básico, pues, Trías sostiene el triángulo formado por el ser del límite, la razón fronteriza y el suplemento simbólico. La razón es el producto, el «saldo resultante», de tres pasiones primarias: el asombro ante la existencia, el vértigo (que no angustia) ante el límite y el amor pasión como nostalgia del paraíso.
Históricamente, la razón ha vivido subyugada por un pensamiento predominantemente religioso, simbólico (primera edad de las descritas en La edad del espíritu) o (segunda edad) endiosada ella misma y cerrada al diálogo con sus sombras. Trías postula una razón crítica y, sobre todo, autocrítica, consciente de sus límites y de su más allá, una razón como la que brilló brevemente en el Renacimiento, abierta a otras corrientes. Propone secularizar a la endiosada razón de la modernidad, pero también ilustrar lo simbólico. Esa sería una posible y deseable tercera edad en que la edad simbólica volviera no ya como la tragedia que históricamente ha sido a menudo (Inquisición, guerras de religión) ni, desde luego, como farsa, sino como la premisa necesaria para ensanchar nuestro horizonte.
Pues la religión no sólo ha acompañado al hombre desde sus orígenes, sino que tiene una razón y un sentido. La religión, nos recuerda Eugenio Trías, citando y reivindicando a Karl Marx, expresa el gemido de la criatura oprimida, oprimida por el supremo poder de la Muerte, en una opresión no de clase o sufrida por la clase única del género humano, como supieron ver las Danzas de la Muerte medievales. O, como advertía Fernando Savater en septiembre de 1975, al frente de La piedad apasionada, todos estamos condenados a muerte por la Muerte.
Libro, en fin, éste de Eugenio Trías repleto de sugerencias y de posibilidades que, seguramente, se irán viendo cumplidas en los próximos años. Libro abierto al debate (y sería una pena que éste no se produjera) y también a nuevas reflexiones del propio autor. Algunas páginas, como las dedicadas al tiempo en la última parte, hacen esperar nuevos frutos de esta filosofía del límite cargada de futuro.
–Lea la charla con Eugenio Trías
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