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LA PIEDRA DEL DIABLO
Autor: MANUEL AYLLÓN
Editorial: FOCA NOVELA
Páginas: 364
ISBN: 8495440210
La historia como espejo
JAVIER VILLAN
Conjuras, sociedades secretas, políticos de doble juego, crímenes, traiciones; una princesa tuerta y un rey católico, juegos de sexo y perversidad: una corte maldita, el corazón podrido de España y de la cristiandad. Y un ingenuo, un tonto útil, un compañero de viaje de contrapuestas conductas, en el centro de todas las intrigas: su inocencia, constantemente traicionada. Y un oro maldito, piedra negra de todas las ambiciones, que mueve las ansias ilimitadas de poder. La piedra del diablo: un texto escrito con inteligencia y erudición. Si el sueño de la razón produce monstruos, esta pesadilla, evocada por don Diego de Apola ante la gusanera del cadáver de Felipe II, es el paradigma de la monstruosidad, una procesión de sombras y cadáveres con trazos de Valdés Leal, Goya y Valle Inclán. 'La piedra del diablo' es un gran friso, un ejemplo de cómo el perfil intelectual del autor, la controversia y el diálogo de hondo contenido político no tiene que ser, necesariamente, un lastre para el desarrollo de la acción; antes bien, la narración nace, y se configura, a caballo de esos conceptos.
'La piedra del diablo' es, sobre todo, una indagación sobre la naturaleza del poder. En torno a la construcción de El Escorial, todo un símbolo, se desarrollan intrigas y ambiciones que nunca son lo que parecen. La resolución de un enigma, el asesinato de Escobedo, tortuoso secretario de Juan de Austria es, en términos históricos, sorprendente. Y narrativamente fiable. La corte de Felipe II es una Corte de los Milagros embrutecida por las intrigas, círculos iniciáticos, ocultismo y una infinita pasión de poder y destrucción. Este gran retablo es un soporte en el que se muestran los permanentes engaños del arte de la política.
No sería descabellado, antes bien ejercicio apasionante, descubrir paralelismos, analogías y metáforas, sobre situaciones o prácticas de poder en tiempos más modernos, convenientemente estilizados y con un toque de modernidad: tejemanejes de validos, asociaciones pias, tráficos de influencias, corrupción…. Y ese inquietante espacio, ambiguo y multiforme, donde se confunden los público y lo privado, los intereses del reino y las ambiciones particulares: la sierpe de la Razón de Estado. 'La piedra del diablo' escenifica y narra un refinado ejercicio de impostura, esa figura retórica y política que, en nombre de unos principios, hace lo contrario de los que esos principios son y significan; toma el nombre y las apariecias y los vacía de sentido.
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