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Y SE LIMPIE AQUELLA TIERRA
Autor: MIKEL AZURMENDI
Editorial: TAURUS
Páginas: 446
ISBN: 8430604138
Los orígenes de la limpieza étnica en Euskadi
CESAR VIDAL
El fenómeno de la violencia terrorista en y desde las Vascongadas ha provocado en los últimos tiempos un intenso debate sobre su origen indiscutiblemente nacionalista, un origen que puede remontarse a los escritos abiertamente racistas y xenófobos de Sabino Arana, el fundador nunca repudiado del PNV.
Sin embargo, resultaría erróneo pensar que los dislates ahistóricos de Arana surgieron de la nada. Por un lado, se nutrieron de las no menos míticas y ahistóricas concepciones del nacionalismo catalán; por otro, de toda una literatura donde se ensalzaban los orígenes raciales de los vascos y su superioridad no frente a los españoles porque como tales se consideraban sino sobre el resto de ellos.
Precisamente, este último aspecto es el analizado en el presente libro por Mikel Azurmendi. Exiliado en la actualidad a causa de la violencia nacida en las filas del nacionalismo vasco, Azurmendi ha realizado un análisis sólido y documentado de toda una mitología creada a partir del s. XVI entre otros por autores como Martínez de Zaldivia, Garibay y Poza que se autodenominaban en aquella época no vascos sino vizcaínos aunque procedieran de Guipúzcoa o de Álava.
En esa mitología se realizaban afirmaciones absolutamente falsas como la de que los vascos descendían de Túbal, un patriarca bíblico que habría poblado aquellas tierras tras el diluvio universal en el que se salvaron Noé y su familia; la de que todos eran hidalgos nobles o la de la pureza de sangre sin mezcla foránea. En pleno siglo XVIII, Manuel de Larramendi hablaría de las cosas “que tanto nos distinguen y nos hacen envidiables” y crearía también una mitología en torno al vascuence.
El resultado final sería no la aparición de las tesis independentistas –por aquel entonces ningún vasco cuestionaba su españolidad– sino la eclosión de una cosmovisión mitológica embadurnada de sentimientos de superioridad racial y de aversión profunda a todo lo considerado no-vasco como si de algo inmundo y contaminante se tratara. Los resultados de semejante cúmulo de despropósitos –unos despropósitos muy semejantes al ariosofismo del que se nutrió Hitler donde también se hacía referencia a pasados falsos y míticos– terminaron apareciendo con el nacionalismo vasco, una visión racista cuyo final no se intuye próximo.
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