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LO REAL
Autor: BELÉN GOPEGUI
Editorial: ANAGRAMA
Páginas: 388
ISBN: 8433924745
Un ateo del bien
PEDRO DE MIGUEL
Si con ‘La escala de los mapas’, su primera novela, Belén Gopegui prometía ser nuestra mejor escritora norteamericana, tras ‘La conquista del aire’ y ahora ‘Lo real’ va camino de convertirse en nuestra mejor escritora rusa. Semejante viraje sólo puede producirse tras una draconiana decisión: abandonar las pequeñas y brillantes historias para adentrarse en las grandes, dejar de lado la tentación del ingenio para abonarse a la denuncia social. Continúa habiendo personajes, pero están ahora al servicio de un análisis socioeconómico de la decadencia finisecular.
Edmundo Gómez Risco, hijo de uno de los encarcelados por el caso Matesa, ha aprendido desde joven a ejercer de incrédulo. No confía en la solidez del suelo y aspira a instalarse en una plataforma salvadora. A la vez, al programar su futuro como un redomado calculador, abjura de ser alguien en la vida. Ha decidido no ser amo ni criado y, para conseguir tan difícil equilibrio, se diseña a sí mismo y aprende a convivir con el secreto, la trampa y un currículum inventado. Es un "ateo del bien", que transgrede la norma sin culpa moral, porque se siente un ser no libre, y por tanto no culpable. Tampoco será un traidor aunque traicione, porque no tiene causa que defender.
La novela nos enseña diversos escenarios profesionales contemporáneos: el mundo de la empresa, los medios de comunicación, el márketing político. Para pronunciar su peculiar "non serviam" —aquel grito de Satanás frente a Dios— Edmundo espiará para nadie salvo para sus propios intereses. Tratará también de huir del amor, por miedo a que sea lo único que pueda salvarle por dentro. Las mejores páginas dibujan sus diversas estrategias para no quedar atrapado en un mundo de sueldos, ascensos, momentos de gloria y ambición sin límites. Y cuando aprenda los resortes para hacer daño y fiche a secuaces como él, se instalará cómodamente en una doble vida de empleado manso y de empleado que odia la mansedumbre.
Magníficamente escrita, "Lo real" queda lastrada por un peso ideológico excesivo, que engulle la trama y, en ocasiones, ahoga la reflexión al desbordarse el agua. También algunos tópicos funcionan de manera perversa, diluyendo los matices y borrando perfiles de humanidad. La casi absoluta falta de humor, en fin, termina otorgando a un tema serio una rigidez acartonada, y hace añorar la simpatía y la desbordante imaginación de aquellos comienzos literarios de Belén Gopegui.
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