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EDÉN
Autor: FELIPE HERNÁNDEZ
Editorial: SEIX BARRAL
Páginas: 352
ISBN: 8432210706
Elegía del amor inalcanzable
SANTOS SANZ VILLANUEVA
El barcelonés Felipe Hernández no es un escritor muy conocido, pero debiera figurar en la lista de nuestros narradores de ahora más valiosos y personales. Desde la publicación de su primera y extraña novela, 'Naturaleza' (1989), se ha mantenido en una línea de estricta fidelidad a un tipo de literatura acerca de conflictos humanos sustanciales desarrollada sin concesiones a la facilidad o la moda. Esa actitud se ha acompañado de un progreso formal muy notable en el que el autor ha ido venciendo poco a poco, pero con paso firme, la dificultad mayor de su empeño, dar encarnadura novelesca a unos conflictos existenciales de alcance antropológico.
La novela viene a ser, para Hernández, una forma de conocimiento –incluso del mismo fenómeno de la creación– que se proyecta sobre el secreto de las relaciones personales y el porvenir de nuestra especie. Por eso utiliza materiales especulativos, culturales y religiosos que ordena alrededor de fábulas alegóricas. Convertir la alegoría en ficción con vida propia ha sido el recorrido que ya tiene culminado en dos duras novelas recientes, 'La deuda' (1998) y 'La partitura' (1999).
El nuevo libro de Felipe Hernández, 'Edén', parte de un pleno dominio, un poco precario en sus dos primeros títulos, de lo novelesco aplicado a un amplio núcleo de cuestiones: el problema de la identidad, la expresión de lo inefable, la inseguridad de lo real, la inocencia, la soledad, la violencia institucional y, acaso por encima de todo ello, el amor. Este conjunto de asuntos se presentan en una fábula deliberadamente kafkiana: unos poderes inapelables y arbitrarios reducen a la nada a un traductor al que la burocracia absurda priva de identidad y, por tanto, de existencia. El hombre persigue por todos los medios rescatar su identidad, es decir, volver a figurar en los archivos que certifican esa existencia. A la vez, este personaje que no ha conocido mujer en sentido bíblico busca un amor esencial, carne y música, pasión e intuición, plenitud totalizadora.
La trama narrativa de esta novela exigente, pero no reñida con la amenidad, resulta bastante nítida y cuenta sucesos muy originales y vigorosos, encarnados en seres bien concebidos y desarrollados. Lo reflexivo no perjudica el intrínseco interés de lo novelesco. Con buen arte, el autor forja un mundo absurdo de plena virtualidad, real en sí mismo, aunque distinto al nuestro. A ese mundo llegan numerosas referencias culturales, sagradas y literarias, y con todo ello se crea una especie de parábola donde el ser humano sufre los embates de una deshumanización en la que parece radiografiarse en incierto y temible futuro.
El mundo de 'Edén', sin localización geográfica o temporal precisas, tiene la consistencia de las peores pesadillas, y todo él está plagado de violencia. Pero también cabe algo de solidaridad y, sobre todo, se abre a la mencionada búsqueda del amor. Aquí alcanza un verdadero dramatismo porque los sucesivos intentos del traductor de lograrlo tienen un saldo que enriquece la convencional idea del fracaso; lo que el autor recrea es una auténtica elegía del amor inalcanzable, pero intuido y casi vivido en la pura intuición. De todos esos asuntos habla esta novela de Felipe Hernández excepcional en un sentido literal: se sale de lo común en la densidad de su propósito y en su acierto al materializarlo.
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