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HARRY POTTER Y EL PRISIONERO DE AZKABAN
Autor: JOANNE K. ROWLING
Editorial: EMECÉ
Páginas: 360
ISBN: 8478885196
El éxito de la magia cotidiana
JOSE MARIA PLAZA
Harry Potter no es un niño como los demás. Es un húerfano que vive con sus nefastos tíos, pero que un día descubre que sus padres eran unos brujos que fueron asesinados por el malvado Voldemort. También él es un brujo que, además de ir a un colegio normal, asiste a la escuela de magia y hechicería, donde conocerá a sus mejores amigos, Ron y Hermione, compañeros de peripecias y aventuras contra las fuerzas del mal.
Harry Pottter vive en una realidad que tiene dos dimensiones: la humana, bien reconocible y con un punto de crítica hacia los adultos, y la mágica, con sus propias reglas, aunque, en ocasiones, ambas dimensiones se mezclarán. Lo mismo sucede, si nos damos cuenta, con Sabrina, "cosas de brujas", ese personaje de la serie televisiva que cada día ven tres millones de españoles. El paralelismo entre ambos personajes es más que evidente, aunque no se puede hablar de influencias, porque ambos han surgido, más o menos, a la vez, y no son los únicos.
Actualmente estamos asistiendo a un interés del público por la magia, tal vez para superar una realidad cada vez más plana e intercambiable, como se aprecia en la proliferación de novelas, libros prácticos (manual para jóvenes brujas) o películas de tipo "Jóvenes y brujas".
De todos estos personajes con poderes el que está arrasando es curiosamente el que surgió de las páginas de un grueso libro para niños: Harry Potter, un verdadero fenómeno social y de ventas, cuyas cifras marean (más de 20 millones de ejemplares vendidos en el mundo, tan sólo en tres años), y las reacciones y el entusiasmo del público anglosajón –a juzgar por los ecos que nos llegan– da vértigo. En España, donde las cifras son bastante más modestas (120.000 ejemplares de los dos primeros), acaba de aparecer la tercera parte de esta larguísima saga de siete volúmenes, iniciada con 'Harry Potter y la piedra filosofal'.
El primer volumen, clave para su éxito, es en realidad el que tiene menos acción, apenas la presentación de los personajes y su entrada en el internado y la escuela de magia, pero sabe crear grandes expectativas, que se desarrollan en el siguiente, 'Harry Potter y la cámara secreta', y se continúan ahora con este tercer título, 'Harry Potter y el prisionero de Azkaban', donde Harry sigue teniendo que aguantar a sus mezquinos tíos mortales y a una nueva tía aún mas insoportable.
Estos problemas domésticos que el niño resolverá con cierto humor, son casi una anécdota; porque en este nuevo libro Harry se ha de enfrentar a un asesino en serie con poderes mágicos, que se acaba de escapar de la prisión y que también participó en la muerte de sus padres, y ha de luchar, además, contra unos seres malignos que son capaces de borrar los bellos recuerdos de aquellos que los miran. Pero Harry, con la ayuda de sus mejores amigos (magos) será capaz de superar tales desafíos.
Ciertamente los libros de Harry Potter no cuentan nada nuevo, y su autora, deudora de demasiadas influencias, ha hecho una mezcolanza de elementos fantásticos muy heterogéneos que, sin embargo, funcionan. Las referencias a la fantasía de Michael Ende o el mundo de Tolkien son comunes, al igual que a algunos autores ingleses ya clásicos, como Enid Blyton Richmal Crompton o Roal Dahl.
Con estos últimos coincide en esa defensa del niño ante el mundo de los mayores, un niño que, al igual que Guillermo o cualquier personaje de Dalh, es un disidente, un ser inquieto, revolotoso, rebelde, como deben ser -nos dijeron- los niños. He ahí, tal vez, su encanto, así como esa capacidad de la autora para crear todo un mundo fantástico y cotidiano en el que podamos sumergirnos, como si fuera una película de Spielberg.
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